Los pisos laminados "pegados" no están adheridos directamente al contrapiso; en realidad, los tablones se unen entre sí con adhesivo. Existen varias métodos efectivos para removerlos. En la mayoría de los casos, puedes levantarlos manualmente. Sin embargo, si el adhesivo se filtró y los fijó al sustrato, podrías enfrentar dificultades. En tales situaciones, opciones como derretir el pegamento o usar una decapadora motorizada son ideales.
A continuación, te explicamos cómo quitar el piso laminado de forma manual, un método accesible y económico respaldado por expertos en bricolaje.
- Corta cada tablón por la mitad con una sierra manual (disponible para alquiler). Esto rompe cualquier adhesivo subyacente.
- Introduce un cincel bajo los bordes de las tablas y golpéalos con un mazo para levantarlos.
- Retira las tablas sueltas [fuente: Hágalo usted mismo].
También puedes emplear un raspador manual para levantar el piso a mano. Es económico, pero demanda esfuerzo físico considerable.
Si el método manual no funciona, considera estas alternativas profesionales:
- Usa una pistola de aire caliente con la asistencia de un contratista para alternar entre calentar y levantar secciones del piso hasta remover todo.
- Alquila una decapadora de pisos motorizada con garras, que levantan los tablones eficientemente. Nota: este método daña el laminado, impidiendo su reutilización, y puede ser costoso.
Si el adhesivo es extremadamente resistente y temes dañar el contrapiso, contrata a un profesional. Probablemente lo necesites para reparar o renovar el sustrato después [fuente: MyHomeImprovement].
Para pisos laminados "flotantes", que se ensamblan como un rompecabezas y se sellan en los bordes con silicona, aplica calor con una pistola de aire caliente para ablandar el sellador. Luego, los tablones se desprenden fácilmente [fuente: Guía de Pisos para el Hogar].