En un mundo ideal, todos los suelos serían perfectos para cualquier planta. Sin embargo, la tierra de nuestros jardines suele requerir ajustes según las especies que cultivemos. La cal de jardín es una enmienda común que puede potenciar el crecimiento vegetal. No se trata de aplicarla al azar: altera la química del suelo para beneficiar ciertas plantas, pero puede dañar otras. A continuación, te explicamos todo lo esencial para usarla con éxito y garantizar el florecimiento de tu jardín.

¿Qué es la cal de jardín?
Existen varios tipos de cal, pero solo algunos son aptos para jardinería. La etiquetada como cal de jardín o cal dolomítica se elabora a partir de roca triturada, piedra caliza o dolomita, con alto contenido de calcio. La cal dolomítica añade magnesio además de calcio. Su función principal es reducir la acidez del suelo, elevando el pH para un mejor equilibrio.
¿Necesita tu suelo cal?
La respuesta es quizás. Depende del pH actual de tu suelo y las plantas que quieras cultivar. La mayoría de verduras, frutas y ornamentales prosperan en pH entre 5,5 y 6,5. Fuera de este rango, las plantas no absorben nutrientes óptimamente, por mucho fertilizante o riego que apliques. Las hortensias, por ejemplo, cambian el color de sus flores (rosadas, moradas o azules) según el pH.
Suelos con pH ≤ 5,5 son ácidos y se benefician de la cal, ya que mejora la absorción de nutrientes. En suelos con pH ≥ 6,5, añadirla empeora la disponibilidad de nutrientes,导致 atrofia, amarilleo foliar y falta de frutos.
Prueba el pH de tu suelo
La forma más precisa de saber si necesitas cal y cuánta es una análisis de suelo profesional. Las oficinas de Extensión Cooperativa ofrecen pruebas completas asequibles. Sigue sus instrucciones para muestreo. Alternativamente, un medidor de pH da una estimación, pero las pruebas completas incluyen recomendaciones sobre cal, enmiendas y nutrientes.
¿Cuánta cal agregar?
Tu análisis indicará la cantidad exacta. Si hay pH ácido y bajo magnesio, usa cal dolomítica; si el magnesio es adecuado, cal de jardín. Las dosis suelen expresarse en libras por 1.000 pies cuadrados: mide tu área antes de comprar.
¿Cuándo aplicar la cal?
Idealmente en otoño, para que actúe durante el invierno mediante ciclos de congelación-descongelación. En suelos desnudos (huertos o céspedes nuevos), incorpórala hasta 15 cm de profundidad. Para jardines o céspedes establecidos, usa cal peletizada con esparcidor y riega abundantemente para su penetración.