Hace varios veranos, comencé a experimentar añadiendo hierbas de mi propio cultivo a la tetera. Empecé con una ramita de menta o verbena de limón, pero con los años mi pasión por las infusiones de hierbas ha crecido. Ahora cultivo docenas de plantas aromáticas exclusivamente por sus excepcionales cualidades para el té. Preparo tisanas calientes puras o infusiones de té negro helado, como texano que soy. Un día combino hierba limón y tulsi; al siguiente, hisopo de anís, lavanda y geranio rosa. Las combinaciones siempre resultan armoniosas y deliciosas, sin fallos.

Mi receta para el té perfecto
Para té helado de hierbas, vierte agua casi hirviendo sobre dos bolsitas de té negro (o verde) y añade una cucharada generosa de hojas frescas o secas de menta o verbena de limón, algo menos de tulsi y una pizca de lavanda (en exceso puede amargar como jabón). Deja infusionar unos minutos, cuela en una jarra y completa con agua fría. Para una versión sin cafeína, omite el té, usa más hierbas y deja reposar más tiempo. Para una taza caliente individual, emplea una bolsita de té y unas pizcas de hierbas.

Mis hierbas favoritas para infusiones
Hisopo de anís: Notas de regaliz y raíz de cerveza.
Lavanda: Las variedades inglesa o francesa ofrecen los mejores aromas.
Hierba limón: La base pálida de las hojas concentra el sabor más intenso.
Bálsamo de limón: Sabor cítrico brillante cuando está fresco.
Albahaca limón: Cítricos con el toque picante de la albahaca. No se seca bien.
Tomillo limonero: Sorprendentes notas cítricas con especias de tomillo.
Verbena limonera: El limón más refinado entre las hierbas cítricas.
Menta: Variedades como menta verde, menta poleo, 'Mojito', 'Kentucky Colonel' o piña.
Salvia de piña: Sutil aroma a piña en una salvia alta.
Geranio perfumado: Los híbridos de rosa son mis favoritos.
Tulsi: También llamada albahaca sagrada, venerada en India por sus propiedades medicinales y ceremoniales.

Consejos expertos para cultivar hierbas de té
Inicia anuales como albahaca limón y tulsi desde semillas o plántulas de viveros, con mucho sol y riego abundante. Corta para secar antes de las heladas. Perennes resistentes como tomillo, salvia de piña y hisopo de anís regresan anualmente en zonas adecuadas con sol y drenaje óptimo (la menta es invasiva: plántala en maceta o con barreras).
Perennes tiernas como hierba limón, verbena limonera y geranios perfumados prosperan todo el año en climas cálidos. En otros, invernalas como plantas de interior o trátalas como anuales. Evito fertilizantes para preservar los aceites esenciales en las hojas: sin ellos, no hay sabor.
Secado y almacenamiento de hierbas
Seca en rejillas, manojos o, como yo, extendiendo ramas en una capa sobre paños de cocina por una semana. Una vez secas, desprende las hojas en frascos de vidrio; rompe tallos para aprovechar su aroma. Almacena en lugar seco y oscuro: duran un año o más, aunque pierden intensidad con el tiempo.