Es imposible pasar junto a una amarilis en plena floración sin detenerse a admirarla. Sus enormes flores en colores vibrantes y alegres resultan verdaderamente espectaculares. Además, esta planta florece durante varias semanas en invierno, justo a tiempo para las fiestas. Los bulbos de amarilis requieren cuidados mínimos durante la ajetreada temporada invernal: solo necesitan un lugar cálido y bien iluminado, con riego semanal. Pronto, esos bulbos sencillos se transformarán en plantas impresionantes. Pero hay mucho más detrás de estas cautivadoras flores. Descubre estos datos sorprendentes sobre la amarilis que te motivarán a cultivar estas plantas festivas.

1. El nombre Amaryllis tiene raíces griegas
Según la mitología, de la sangre de la ninfa Amaryllis, enamorada del pastor Alteo, brotaron flores de amarilis para conquistar su corazón. Por eso, hoy simboliza belleza, amor, determinación, fuerza y éxito. También se conoce como Hippeastrum, nombre genérico derivado de palabras griegas que significan "estrella del caballero".
2. Los bulbos encerados no necesitan agua ni tierra para crecer
Los bulbos de amarilis encerados son de bajo mantenimiento: no requieren riego ni sustrato, ya que la cera retiene la humedad y nutrientes necesarios. Colócalos en un sitio cálido y luminoso, y florecerán solos. Incluso puedes colgarlos boca abajo para un toque decorativo. Aunque ofrecen menos variedades de color que los bulbos tradicionales, producen flores hermosas para las fiestas, con cera a menudo decorativa. Son un regalo único e ideal.

3. Hay más colores además del rojo y el blanco
Variedades comunes como 'Red Lion' (rojo intenso) o 'Samba' (rojo y blanco) son populares, pero entre las cientos de amarilis existen tonos rosa, naranja, amarillo, verde, morado y multicolores. Algunas presentan flores dobles con más pétalos, otras con bordes volantes o pétalos estrechos.
4. El tamaño del bulbo importa
Los bulbos de amarilis son robustos: algunos alcanzan el tamaño de una pelota de softbol, otros el de una de tenis. Producen hasta dos tallos con 2-5 flores cada uno. Elige los más grandes para maximizar la floración. Su precio (entre 12 y 40 dólares) se debe a que tardan 3-5 años en madurar y la mayoría se importa de Holanda o Sudamérica.
5. Las amarilis pueden reflorecer cada año
Parecen de un solo uso tras la floración, pero con cuidados puedes reutilizar los bulbos anualmente. Corta los tallos a 2-3 cm del bulbo. Trátala como planta de interior en primavera y verano, con riego y sol. A mediados de agosto, suspende el agua para inducir dormancia. Seca y corta las hojas, guarda el bulbo fresco y oscuro por 8 semanas. 6-8 semanas antes de la floración deseada, trasládalo a un lugar cálido, riega y estaca los tallos emergentes.
Estas bulbos añaden alegría festiva con sus flores grandes y coloridas. Combínalas con poinsettias o suculentas rojas para una decoración navideña espectacular.