Los pensamientos no solo anuncian la llegada de la primavera en los viveros, sino que su resistencia al frío los hace ideales para macetas otoñales y jardines invernales. Similares a las violas, pero con flores más grandes, mayor variedad de colores y un porte más erguido, estas vibrantes plantas de estación fría guardan curiosidades únicas. Descubre cinco datos sorprendentes sobre los pensamientos.

1. Los pensamientos son comestibles
Estas delicadas flores decoran pasteles y cócteles, e incluso se encuentran en la sección refrigerada de supermercados. Tanto flores como hojas son comestibles, ricas en vitaminas A y C. Su sabor recuerda a una lechuga con toque floral, ideal para jarabes, mieles aromatizadas y tintes naturales.
2. Simbolizan amor y recuerdo
Representan pensamientos afectivos y amor (su nombre deriva del francés "pensée"). En El sueño de una noche de verano de Shakespeare, su jugo forma una poción de amor, aludiendo a su uso en remedios griegos y celtas. En la era victoriana inglesa, se regalaban para expresar romance.
3. Presentan tres patrones básicos de color
Las flores exhiben tres patrones: colores sólidos (amarillos o azules), rayas negras radiales desde el centro, o el más icónico con manchas oscuras que simulan un rostro, usualmente tricolores.
4. No todas las variedades tienen aroma
Algunas destacan por su fragancia, ausente en otras. Los tonos amarillos y azules poseen el perfume más intenso, especialmente por la mañana temprano y al atardecer.
5. Es la flor natal de febrero
Los nacidos en febrero adoptan el pensamiento o la violeta como flor de nacimiento. Los morados contrastan con la amatista, su piedra natal, y su temprana floración permite encontrarlos en ese mes.