Es posible que su manzano silvestre (Malus) esté experimentando un shock de trasplante, algo común en árboles recién plantados. Las hojas amarillas son normales en este caso, siempre que el problema no empeore. Mantenga el árbol bien regado durante la primera temporada: riegue varias veces por semana hasta que las raíces se establezcan. Verifique la humedad del suelo a unos 2-3 cm de profundidad; si está seco, riegue de inmediato.
Otra causa frecuente es la sarna del manzano, una enfermedad fúngica común en manzanos y silvestres. El clima primaveral húmedo y cálido favorece su desarrollo: inicia con manchas verde oliva que se oscurecen, alargan y adquieren un aspecto aterciopelado. En verano, las hojas amarillean y caen. Para variedades susceptibles, aplique fungicidas preventivos desde principios de primavera, antes de la floración. Realice múltiples aplicaciones según las instrucciones del producto. La mejor prevención: elija variedades resistentes.