Cuando llega el invierno, muchas plantas de tu jardín requieren cuidados especiales para resistir las temperaturas bajo cero. Las rosas, en particular, necesitan atención extra. La mayoría de las variedades híbridas de té, grandiflora y floribunda son injertadas, uniendo raíces resistentes a enfermedades con variedades superiores menos resistentes al frío. El punto de injerto es vulnerable al congelamiento, lo que puede matar la parte superior y dejar solo un rebrote poco atractivo desde las raíces. Además, los ciclos de congelación y descongelación pueden expulsar las plantas del suelo.

Cómo preparar tus rosas para el invierno
La preparación depende de las temperaturas mínimas de tu zona y el tipo de rosas. Todas las variedades resistirán mejor si las riegas abundantemente en otoño antes de que el suelo se congele.
Preparación de rosas en climas fríos
En zonas templadas donde el suelo se congela (generalmente zonas de rusticidad 6 o superiores), sigue estos pasos para ofrecer protección adicional durante el invierno.
- A principios de otoño, deja de podar y permite que formen escaramujos (frutos) para su preparación natural. Podar en climas cálidos estimula brotes tiernos vulnerables al frío.
- Tras la primera helada, cuando las noches bajen a unos -6-7°C, protege contra ciclos de congelación-descongelación apilando tierra en la base hasta cubrir el injerto (zona hinchada en el tallo principal) y unos 30 cm de altura. Usa tierra vegetal fresca o compost, no suelo excavado. Cubre con hojas secas trituradas o astillas de corteza.
- Poda tallos largos en rosales arbustivos para evitar daños eólicos. Recórtalos a un tercio, justo sobre un yema externa. Espera algo de muerte invernal (tallos marrones sin brotes); elimínalos en primavera.
- En primavera, retira el mulch y extiéndelo por el jardín.
Protección en climas muy fríos
En regiones norteñas con temperaturas bajo cero y vientos secos, toma medidas más drásticas.
- Tras la primera helada, selecciona 3-5 cañas gruesas y sanas, córtalas a 30 cm. Ata las restantes, elimina hojas.
- Cava una zanja al lado de la rosa para albergarla.
- Afloja raíces con un tenedor de jardín e inclina la planta en la zanja.
- Cubre con tierra y 5 cm de hojas trituradas encima.
- En primavera, desentierra y replanta con cuidado.

Protección invernal para rosales de árbol
Los rosales estándar tienen el injerto cerca del suelo, fácil de proteger. Los de árbol lo tienen elevado. Sigue estos pasos:
- En inviernos templados, apila paja en la base; en fríos, usa tierra para mejor aislamiento.
- Coloca un armazón de estacas alrededor del tronco.
- Envuelve con arpillera generosa, fija con hilo o alambre.
- Llena con hojas secas o paja. En extremos fríos, entiérralos como otros rosales.

Protección invernal para rosas en maceta
Lleva las macetas a un garaje sin calefacción o lado sur protegido. En inviernos muy fríos, coloca en caja de cartón con papel periódico o hojas secas, rodea con pacas de heno.
Planifica ahora para evitar daños por ciclos de congelación-descongelación. Una preparación adecuada asegura la supervivencia de tus rosas.