Los macizos de flores vibrantes y coloridos invitan a cortar tallos para llevarlos al interior. Pero temes dejar huecos visibles. ¡No más dudas! Aquí te presentamos dos estrategias probadas para cosechar muchas flores sin comprometer la belleza de tu jardín.
1. Planta un jardín de corte dedicado. Elige un sitio discreto, como junto al garaje o en una esquina trasera, con pleno sol y suelo fértil bien drenado, similar a tus otras borduras. Esta cama está diseñada exclusivamente para producir flores cortables, por lo que puedes experimentar libremente con colores, texturas, alturas y variedades. Planta todas tus favoritas sin preocuparte por la estética.
2. Mantenlo simple. Facilita el mantenimiento plantando en hileras ordenadas para desmalezar, fertilizar y cortar con facilidad. Integra tu jardín de corte en un huerto de verduras o hierbas existente; el estilo de cultivo se fusionará perfectamente y centralizarás tus áreas productivas. Si el espacio es limitado, distribuye flores cortables individualmente en tus borduras existentes, evitando agrupaciones. Selecciona las mejores perennes para corte.
3. Planifica con antelación. Evita huecos inesperados dibujando tus borduras en papel, anotando variedades, periodos de floración y alturas. Luego, esboza con lápiz las flores cortables deseadas, guiándote por los ciclos de floración para una mezcla equilibrada.
4. Mezcla perennes y anuales. Las perennes regresan año tras año, mientras las anuales permiten innovar. Ambas son ideales para corte. Cultiva diversidad en colores, alturas y texturas para crear arreglos florales espectaculares en interiores.
5. No te limites. Incorpora setos florales, hierbas aromáticas y plantas de follaje interesante para añadir volumen y dinamismo a tus composiciones.