Durante los últimos cien años, hemos transformado la forma de cultivar la tierra. El uso de fertilizantes sintéticos y monocultivos ha priorizado la máxima producción de alimentos, un objetivo loable pero que ha agotado los suelos, reduciendo su diversidad, salud y resiliencia. La agricultura regenerativa busca revertir esto, restaurando la vitalidad de las tierras de cultivo.
Muchos agricultores, de costa a costa y más allá, están adoptando métodos que respetan los ciclos naturales del suelo.
La "agricultura regenerativa" es más un enfoque filosófico que una definición estricta. Trata la granja como un ecosistema sostenible, no como una fábrica al aire libre. En lugar de dominar la naturaleza, el agricultor le da protagonismo. Aunque presente en EE. UU. desde hace tiempo, ha ganado relevancia nacional en los últimos años.
El movimiento florece ahora y ganará más tracción esta década, con gigantes como General Mills comprometidos a aplicar prácticas regenerativas en un millón de acres para 2030.
¿Qué es la agricultura regenerativa y qué implica para tu alimentación?
El núcleo de esta filosofía es fomentar suelos sanos y robustos mediante labranza mínima o cero, rotación inteligente de cultivos y eliminación de pesticidas. Menos labranza preserva la microbiota del suelo; la rotación enriquece con nutrientes diversos; y sin pesticidas, los microbios prosperan.
Los agricultores también usan cultivos de cobertura: plantas cultivadas no para consumo o venta, sino para mejorar la salud del suelo.
Estos métodos generan suelos ricos en carbono, esencial para el crecimiento vegetal. Además, facilitan el secuestro de carbono atmosférico en el suelo, combatiendo el cambio climático.
El exceso de CO2 impulsa el calentamiento global, y la agricultura regenerativa lo mitiga. Localmente, revitaliza suelos agotados e incluso desiertos con la combinación adecuada de ganado y plantas. Según un informe del Rodale Institute, prácticas orgánicas regenerativas podrían secuestrar más del 100% de las emisiones anuales de CO2 actuales, maximizando la fijación y minimizando pérdidas.
¿Cómo beneficia la agricultura regenerativa al cocinero y consumidor?
Más allá del impacto ambiental, permite rendimientos sostenibles a largo plazo, haciendo la agricultura viable para generaciones futuras. Una base agrícola sólida es esencial para cocinar y comer bien, ya que todo proviene de la tierra.