Si no tienes mano verde pero quieres añadir verdor a tu hogar, la planta de jade es la opción perfecta. Esta suculenta resistente es fácil de mantener una vez que dominas sus cuidados básicos. Hablamos con Erin Marino, experta de The Sill, para recopilar consejos profesionales sobre su cultivo.
Originaria de África del Sur, la planta de jade (Crassula ovata) destaca por su proceso de fotosíntesis CAM: abre sus poros solo de noche, reteniendo agua durante el día para tolerar la sequía. Sus hojas pequeñas, redondas y carnosas minimizan la pérdida de humedad, convirtiéndola en ideal para quienes olvidan regar.
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Luz solar abundante
Coloca tu planta de jade cerca de una ventana soleada. No prospera en rincones oscuros. Sus hojas felices se tiñen de rojo en los bordes.
Evita el riego excesivo
Riega solo cuando las hojas carnosas se arruguen ligeramente. El exceso de agua es su mayor enemigo. Usa sustrato para suculentas con buen drenaje, evitando mezclas que retengan humedad.
Cuándo trasplantar
Su sistema radicular superficial requiere macetas no demasiado grandes. Fertiliza en primavera y verano. Trasplanta cada 2-3 años o cuando las raíces llenen la maceta.
Cómo lograr que florezca
Produce flores al aire libre con días cálidos y noches frescas. En interiores, es raro por la falta de estos cambios térmicos.
Cómo propagar plantas de jade
Corta tallos, déjalos endurecer 1-2 semanas, plántalos en sustrato y riega moderadamente hasta que enraícen.
¡Añade esta suculenta fácil a tu hogar y disfrútala!