Cultivar plantas en contenedores al aire libre es gratificante, pero el invierno puede ser un desafío. Dependiendo de tu ubicación, las heladas y el frío extremo amenazan su supervivencia. Si eres un apasionado de las plantas y dispones de espacio interior, lo ideal es trasladarlas adentro para protegerlas. Pero, ¿dónde almacenarlas durante los meses fríos?
Las plantas en macetas acumulan suciedad, tierra, hojas caídas, polvo y barro por el riego y el mantenimiento. Al exterior, esto no es problema, pero al moverlas dentro, traen ese desorden consigo. Dejarlas en suelos de madera, alfombras u otras superficies deja manchas antiestéticas de agua o barro que son difíciles de eliminar con el tiempo.

Cortesía de West Elm
La solución más ingeniosa y práctica es la bañera independiente. Si tienes una y no la usas frecuentemente (como muchos hogares), conviértela en un invernadero temporal. Contiene el agua, la tierra y los desechos, facilitando la limpieza una vez que las plantas regresen afuera. Además, crea un efecto visual espectacular, con un toque selvático que alegra los días grises de invierno. Es ideal si tienes mascotas o niños, ya que las mantiene elevadas y seguras.
Esta idea proviene de West Elm Holiday House, una colaboración entre West Elm, StreetEasy, Sherwin-Williams, Leesa Sleep, Sonos y más. En un apartamento renovado en Nueva York, el baño principal lucía una bañera rebosante de plantas, infundiendo vitalidad tropical al espacio invernal.
En caso de necesidad, un fregadero poco usado o una ducha amplia también funcionan. Para plantas de interior permanentes, el baño es un gran aliado si no utilizas la bañera. El objetivo: contener el desorden mientras potencias la decoración natural.