La remolacha azucarera (Beta vulgaris subsp. vulgaris) es una planta esencial en la producción comercial de azúcar gracias a su alta concentración de sacarosa en la raíz. Su cultivo es accesible en diversos climas y suelos. Nutritiva, aporta proteínas, minerales, vitaminas, fibra para aliviar el estreñimiento y antioxidantes que ayudan a prevenir enfermedades. Su consumo regular eleva los niveles de energía [fuente: Cattanach, Dexter, Oplinger]. ¡Inicia su cultivo en tu jardín hoy!
- Labra el suelo a unos 5 cm (2 pulgadas) de profundidad y elimina rocas. Realízalo a inicios de primavera, tras las heladas. Evita labrar más de un mes antes para prevenir el resecado del suelo.
- Siembra las semillas a 3,8 cm (1½ pulgadas) de profundidad, espaciadas para evitar el entrelazado de raíces. Cubre con tierra. Deshierba con precaución, ya que sus raíces son superficiales y frágiles.
- Riega frecuentemente, pues son plantas que requieren mucha agua, pero evita el exceso para prevenir pudrición.
- Observa los brotes en unos 15 días tras la siembra. Las remolachas estarán listas para cosecha en otoño [fuente: Michigan Sugar].
- Cosecha cuando alcancen unos 5 cm (2 pulgadas) de diámetro. Dejarlas crecer más las hace fibrosas y reduce su dulzor. Una cosecha temprana preserva su sabor óptimo [fuente: Universidad de Illinois].