Los azafranes comienzan a florecer entre finales del invierno y principios de la primavera, a menudo de forma inesperada. Estas alegres flores perennes son los primeros heraldos de la primavera. Las pequeñas plantas brotan del suelo cada año, incluso a través de la nieve, gracias a su cutícula cerosa protectora en hojas y pétalos. Sus colores vibrantes —púrpuras, amarillos, naranjas y azules— alegran el paisaje tras el gris invierno.
Los azafranes primaverales, los más comunes, se dividen en dos tipos: el azafrán de nieve o salvaje, que florece primero, y el azafrán holandés, más tardío con flores mayores. Algunas especies también florecen en otoño o invierno.
Versátiles, crecen en la mayoría de climas salvo los más cálidos y en suelos variados. No es casual que sus 80 especies habiten praderas, bosques y montañas en África, Asia central, China, sur de Europa y Oriente Medio.
Se propagan con facilidad, ideal para jardineros novatos, y atraen abejas con su polen dorado, beneficiando el ecosistema.
¿Quieres añadir azafranes a tu jardín? Sigue estos consejos probados para cultivar estas populares flores.
Cómo plantar azafranes
Planta en otoño, semanas antes de la primera helada fuerte: septiembre-octubre en zonas norte, octubre-noviembre en sur. Elige suelos bien drenados como arenosos o rocallas.
"Los azafranes se pudren en suelos compactos o encharcados", advierte Jen Stark, maestra jardinera y fundadora de Happy DIY Home.
Necesitan sol pleno o parcial: lechos perennes, rocallas o bajo árboles caducifolios (florecen antes de que broten). Planta en grupos o manchas, como en la naturaleza. Evita sombra densa o lados norte de edificios.
Planta cormos (bulbos) a 7-10 cm de profundidad y 7-8 cm entre sí, punta hacia arriba. Agrupa 9-10 por m² o en franjas. Cubre con tierra y riega abundantemente.
Protege de roedores (ratones, topillos, ardillas) con conchas marinas trituradas, ostras o cáscaras de huevo en los hoyos. O usa mallas o repelentes aromáticos.
Cuidar tus azafranes
En crecimiento activo, riega para 1-3 cm semanales (lluvia o manual). No riegues en verano o reposo para evitar pudrición. No precisan poda.
Florecen de golpe entre fin invierno e inicio primavera. Cada cormo da varias flores. No siegues hasta que hojas amarilleen y se marchiten, indicando energía almacenada.
Para óptima floración, fertiliza a inicio otoño (primaveras cortas) o fin invierno (largas). En zonas nevadas, mulcha con 5-8 cm; retíralo fin febrero, con protecciones listas para heladas tardías, recomienda Stark.
Tras años, se hacinan: excava post-floración, divide y replanta o comparte.
Azafranes en interior
Forzar floración invernal: planta en maceta a 3 cm profundidad a mediados octubre, riega. Enfría oscuro 2-3 meses a 3-7°C, riega poco. Tras ello, a temperatura ambiente: florecen en un mes. No trasplantes fuera.
Publicado originalmente: 13 de abril de 2007