Existen diversos tipos de rosas, cada uno con características únicas. Conocer sus diferencias es esencial al planificar su uso en el paisajismo, ya sea en plantaciones individuales o masivas. Algunas variedades requieren más cuidados, otras son ideales para bordes o cubiertas de suelo. Entender los hábitos de crecimiento de cada tipo te ayudará a lograr el paisaje perfecto.
Los principales tipos de rosas
Las rosas se clasifican en tres grandes grupos:
- Rosas de macizo
- Rosas trepadoras
- Rosas arbustivas
Todas son hermosas, pero aportan estilos distintos al jardín y tienen requisitos de cultivo específicos.
Rosas de Té y Híbridos de Té
Cuando pensamos en rosas clásicas, suelen venir a la mente las rosas de Té. Las originales se consideran hoy reliquias, incluyendo variedades antiguas como:
- Borbones
- Chinas
- Portlands
- Damascos
- Híbridas perpetuas
Estas rosas ofrecían flores muy perfumadas, pero con tallos cortos, desordenados y cabezas caídas.
En 1867, Guillot en Francia introdujo la primera rosa híbrida de Té, 'La France', con fragancia intensa y flores grandes y plenas. A lo largo del tiempo, los híbridos de Té han ganado en resistencia y color, aunque han perdido parte de su aroma original.
Disponibles en múltiples colores, producen flores en tallos largos y firmes. Son resistentes a enfermedades, duraderas como corte y cuentan con 25 a 60 pétalos. En climas cálidos, florecen casi todo el año. Ideales para macizos, bordes y cimientos, y perfectas como flores cortadas.
Floribundas
Jackson & Perkins acuñó el término 'floribunda' a inicios del siglo XX, como cruce entre poliantas y rosas de Té.
Florecen en racimos fragantes y coloridos, produciendo hasta 36 floraciones por temporada. Alcanzan madurez en 3 años, pero su abundancia compensa la espera.
Excelentes para plantaciones masivas y bordes, son resistentes y florecen continuamente.
Grandifloras
Las grandifloras son cruces entre floribundas e híbridos de Té, con flores grandes en tallos largos, ideales para corte. 'Reina Isabel' es un ejemplo clásico.
Alcanzan alturas de más de 1,5 m, con hojas grandes y brillantes que realzan sus flores constantes. Perfectas para fondos de macizos o cimientos.
Miniaturas
Las rosas miniatura ofrecen variedad de colores y tamaños (de 1 cm a 5 cm de diámetro). Ideales para contenedores o bordes frontales. No aptas para corte por su tamaño. Varían de 30 a 90 cm de altura; muchas son fragantes y favoritas de los rosales.
Minifloras
Las minifloras son más grandes que las miniaturas, pero más pequeñas que las floribundas. Excelentes en contenedores.
Microminis
Diminutas, perfectas incluso para tazas de té. Ideales para interiores, con todo el encanto de sus hermanas mayores.
Rosas trepadoras
Vigorosas y altas, ideales para enrejados o cubiertas vegetales. Tres tipos principales:
- Trepadoras de flores grandes: cañas rígidas, 2,4-6 m, floración repetida, solas o en racimos.
- Trepadoras clásicas: floración principal anual en primavera, racimos pequeños, cañas flexibles para pérgolas.
- Deportes de híbridos: similares a arbustos pero trepadores, con floración prolífica primaveral y esporádica posterior.
Rosas antiguas de jardín
Conocidas como reliquias, datan de antes de 1867. Incluyen:
- Especies o silvestres
- Albas
- Borbones
- Centifolias
- Damascos
- Gálicas
- Musgosas
- Y muchas más
Ofrecen cientos de hábitos y colores, de 30 cm a 15 m. Muchas con floración repetida, intensa fragancia y resistencia a enfermedades.
Polyanthas
De porte bajo y arbustivo, con racimos abundantes en ramas superiores. Florecen profusamente, resistentes y aptas para cimientos.
Ejemplos visuales de rosas
![]() | ![]() | ![]() |
![]() | ![]() | ![]() |
Cultivar rosas es un pasatiempo relajante que embellece cualquier paisaje. Con esta guía, elige el tipo perfecto para tu jardín, clima y estilo.





