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Guía completa para cuidar crisantemos de otoño como plantas perennes

Guía completa para cuidar crisantemos de otoño como plantas perennes

Cuidar los crisantemos de otoño como plantas perennes extiende la temporada de floración en tu jardín más allá de las flores más delicadas. Estos crisantemos de jardín, también conocidos como crisantemos otoñales o resistentes, aportan color vibrante hasta bien entrada la temporada fría, cuando otras flores ya han desaparecido. Aunque requiere algo más de atención que comprar plantas nuevas cada año, el resultado es infinitamente más gratificante.

Selección de cultivares adecuados

Con un buen microclima, los crisantemos otoñales prosperan en la mayoría de los entornos, salvo los más extremos, y se comportan como perennes en las zonas USDA 3 a 9. El secreto del éxito radica en elegir el cultivar correcto. Si vives en regiones frías, evita los crisantemos en maceta de floristerías o grandes superficies, seleccionados por su color o precio en lugar de su resistencia.

Idealmente, compra en primavera a través de catálogos especializados o viveros expertos, optando por variedades adaptadas a tu zona climática. Planta en primavera o, como mínimo, seis semanas antes de la primera helada fuerte para que desarrollen raíces sólidas y se endurezcan para el invierno.

Cuidado anual de los crisantemos de otoño

Para tratarlos como perennes, dedica atención durante todo el año: no constante, pero sí cuidados puntuales y efectivos.

Plantación

El lugar ideal es junto a una pared sur orientada al sol, con espacio para su expansión, ya que pueden volverse densos con el tiempo. Pasos para plantar:

  • Cava un hoyo tan profundo como la maceta y el doble de ancho.
  • Coloca el cepellón y rellena con tierra arcillosa bien drenada o mezcla de turba, compost y vermiculita.
  • Firme la tierra alrededor de la base.
  • Riega abundantemente.
  • Aplica mantillo.

Una capa generosa de paja, hojas trituradas u otro mantillo protege las raíces del hielo invernal.

Pellizcado

Durante la temporada de crecimiento, pellizca los brotes terminales para promover ramas laterales, logrando plantas compactas y llenas de flores. Continúa hasta que refresque el tiempo; el follaje extra protegerá en invierno.

Alimentación y riego

Fertiliza mensualmente desde principios de primavera hasta finales de julio. El nuevo follaje necesita endurecerse antes del invierno, por lo que evita estimulantes tardíos.

Mantén la tierra húmeda siempre, sin secarse ni encharcarse. Riega en otoño hasta que el follaje muera.

Hibernación y renacimiento primaveral

Al morir el follaje, corta los tallos al ras del suelo y cubre con 7-10 cm de mantillo. En primavera, riega regularmente las raíces; pronto brotarán nuevos tallos. Pellizca 2-3 cm cada 12 cm de crecimiento hasta mediados de verano para una espectacular floración otoñal.

Es algo de esfuerzo extra, pero la recompensa es una exhibición otoñal espectacular que embellece tu jardín cuando otros ya palidecen.