Si tienes un bonsái, seguramente has oído hablar de la técnica de alambrado para moldear sus ramas y tronco, logrando un aspecto espectacular. Este método consiste en envolver las ramas con alambre para guiar su crecimiento sin dañar la planta. Aunque no es complicado, requiere precisión y cuidado para evitar lesiones en el árbol.
Cómo alambrar un bonsái: Primeros pasos
En esta guía detallada, aprenderás el proceso de alambrado para dar forma al tronco del bonsái. Esta técnica "reeducativa" te permite crear el estilo de bonsái que deseas, con resultados profesionales. Sigue estos pasos:
- Corta un trozo de alambre con una longitud ligeramente superior al tronco, más un tercio adicional.
- Inserta la punta del alambre verticalmente en el sustrato (preferiblemente en el lado menos visible del bonsái) para fijarlo con seguridad.
Cómo alambrar un bonsái: Colocar el alambre
Enrolla el alambre en sentido contrario a las agujas del reloj, de forma ascendente y en ángulos de 45º, hasta llegar al inicio de las ramas.
Una vez colocado, has terminado el alambrado del tronco. Considera lo siguiente:
- Para troncos o ramas gruesas, puede ser necesario un segundo alambre. Inserta el segundo en el sustrato y enróllalo justo debajo del primero, evitando cruces.
Solo después de fijar el alambre, mueve el tronco a la posición deseada.
- El alambrado debe permanecer de 3 a 6 meses para ser efectivo, según el grosor del tronco y ramas.
Cuánto tiempo debe durar el alambrado
Revisa periódicamente que el alambre no corte la corteza. El tiempo de modelado varía por edad, especie y grosor: ramas jóvenes se forman más rápido que las maduras o gruesas.
Los bonsáis perennes pueden tardar unos 9 meses o más en adoptar la forma deseada.
Los de hoja caduca suelen requerir de 3 a 6 meses. Retira el alambre con cuidado, cortándolo en secciones pequeñas en lugar de todo de una vez.