Tradicionalmente, el valor catastral de un inmueble (registrado en el Catastro) ha sido inferior al valor de mercado. De igual modo, el valor fiscal asignado por Hacienda suele ser menor que el precio real de mercado. Lo recomendable es calcular los precios medios del mercado y aplicar un descuento del 25-30% para estimar diferencias con precisión. Así, podrás tomar decisiones informadas sobre compras, ventas u otras operaciones.
Pasos clave para una valoración correcta
Al declarar un inmueble: Si utilizas el valor oficial de la Hacienda autonómica, no podrá ser revisado. Si declaras un valor diferente, el fisco podría rechazarlo, estimarlo superior y exigir impuestos adicionales con intereses.
En el actual mercado a la baja, aunque los organismos públicos ajustan sus valoraciones, en muchos casos el valor de mercado puede ser inferior al fiscal. Esto ocurre si el vendedor rebaja considerablemente el precio para agilizar la venta o en adquisiciones por subasta. Hacienda podría comprobar y exigir tributación por su valor oficial, incluso si declaras el precio pagado.
En subastas públicas, Hacienda suele aceptar el valor de adquisición como prueba. Sin embargo, en subastas privadas o con rebajas sustanciales, rechazará el valor declarado e impondrá el suyo. La solución es presentar alegaciones y reclamar por vía administrativa.
La OCU (Organización de Consumidores y Usuarios) recomienda solicitar la valoración fiscal a la Hacienda autonómica en compras, donaciones o herencias para evitar discrepancias.
Si financias la compra con un préstamo hipotecario, vigila la tasación: si supera el valor de la escritura, Hacienda podría iniciar una comprobación. La OCU sugiere documentar en la escritura factores como mal estado, ubicación o antigüedad que justifiquen un precio bajo.
Si no estás de acuerdo con la comprobación de valor de Hacienda, impugna reservándote el derecho a tasación pericial contradictoria en el recurso de reposición o reclamación económico-administrativa.