¿Tu perro está destrozando tu jardín o patio? Aprende a preparar repelentes caseros fáciles, seguros y naturales para corregir sus hábitos de forma responsable. Los perros son compañeros leales, pero a veces causan daños en jardines, muebles o tapicerías. Afortunadamente, existen repelentes naturales, económicos y 100% seguros para perros y el medio ambiente, respaldados por prácticas probadas.
Todos estos métodos son inofensivos cuando se usan correctamente:
- Cítricos. El fuerte olor de los cítricos repele a los perros. Coloca rodajas de naranjas o limones en tus macizos de flores para proteger el jardín. Para muebles, rocía una mezcla de agua con jugo de limón o deja un vaso cercano.
- Pimienta de cayena. Irrita ojos, nariz y garganta sin causar daño permanente. Mezcla pimienta negra y cayena molida, y espolvoréala en el jardín. En interiores, agrégala a un popurrí o coloca chiles ornamentales cerca del sofá.
- Vinagre. Su olor intenso disgusta a los perros, pero evita rociarlo directamente en plantas. Empapa filtros de café biodegradables en vinagre blanco, sécalos al sol, córtalos en tiras y distribúyelos en el jardín.
- Aceite de mostaza. Su olor y sabor repelen eficazmente. Rocíalo en las zonas restringidas y observa los resultados.
- Heces de perro. Coloca algunas en los agujeros excavados; el perro los evitará. Estratégicamente distribuidas, disuaden de cavar más.
- Café molido. Repelente natural que además enriquece el suelo. Espárcelo sobre la tierra del jardín.
Nota importante: Evita el amoníaco, ya que irrita y puede dañar si se ingiere. Siempre consulta a tu veterinario antes de usar cualquier sustancia cerca de mascotas.
Publicado originalmente: 15 de abril de 2011