Los chefs profesionales valoran los hornos de gas por su rapidez al alcanzar altas temperaturas y su precisión en la cocción. En el hogar, pueden presentar variaciones térmicas, pero con las técnicas adecuadas, ofrecen resultados excelentes. Recuerda que funcionan con gas natural y requieren ventilación exterior adecuada. Si has comprado uno, sigue esta guía experta de unComo para usarlo correctamente y de manera segura.
Pasos a seguir:
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Para encender un horno de gas, localiza la llama piloto en el fondo del horno. Abre la puerta y busca la pequeña pieza metálica en el centro. Enciéndela con una cerilla larga o encendedor, produciendo una llama azul que indica que está listo. Activa los controles y comienza a cocinar.
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Los hornos de gas calientan y enfrían más rápido que los eléctricos, pero los modelos convencionales tienen zonas calientes y frías. Opta por un horno de gas de convección con ventilador interior para distribuir el calor uniformemente, evitando cocciones desiguales y manteniendo los alimentos crujientes al mejorar la circulación de aire.
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El calor intenso en la base puede quemar la parte inferior de los alimentos. Usa bandejas o cacerolas aislantes para protegerlos durante la cocción.
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La temperatura puede fluctuar por la liberación de gas. Emplea un termómetro de horno colocado en el centro para monitorear con precisión el nivel de calor.
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Para colocar los alimentos: usa la bandeja inferior para calor directo intenso, la superior para calor más suave, o el centro para un horneado equilibrado.