En los últimos meses, muchos hemos recurrido a la creatividad para sobrellevar el confinamiento. Mientras algunos probaban con el pan casero o maratones de Netflix, Deanna y James Dunn, de Los Ángeles, optaron por un proyecto ambicioso: convertir una furgoneta Sprinter básica en una casa móvil completamente equipada en solo dos meses. Los resultados son espectaculares.

Documentaron el proceso en tutoriales de Instagram y TikTok, incorporando soluciones ingeniosas de bricolaje que maximizan el espacio. "No tenemos casa propia ahora, pero adoramos el diseño de interiores y las renovaciones", explica Deanna, quien creció renovando hogares con su padre. "Al alquilar, estamos limitados en cambios permanentes, pero esto nos da libertad."
Más asequible y móvil que una tiny house, la furgoneta Sprinter evita restricciones de estacionamiento típicas de campers y es más discreta para pernoctar con seguridad, según Deanna.

El interior integra sala de estar, dormitorio, cocina y baño con almacenamiento astuto. Bajo un techo de listones de madera artesanales, gabinetes inferiores verdes contrastan con superiores blancos y detalles de caña. Nichos arqueados en paredes grises texturizadas (aplicadas a mano por Deanna) y azulejos hexagonales en la ducha a ras de suelo elevan el diseño. "Tomamos riesgos creativos; la furgoneta nos permitió experimentar", dice Deanna.

La zona trasera multifuncional (sala, comedor, dormitorio) tiene mesa giratoria y bancos con almacenamiento, cojines de viscoelástica en tela impermeable. Los cojines se cuelgan para acceder al interior. Con puertas abiertas, un cajón bajo el piso guarda utensilios de cocina y tablas de cornhole caseras.

De noche, la mesa gira para formar base de cama queen con cojines. Una pantalla retráctil (persiana remota) baja para noches de cine.
La energía proviene de dos baterías: una solar y otra del motor. Un tanque de 21 galones bajo el chasis suministra agua fría/caliente. Cortinas térmicas aseguran privacidad y confort.

El inodoro portátil se guarda en la ducha, liberando espacio. "Solo duchamos unos minutos al día, así que es práctico", indica Deanna.
A pesar de completarse en meses, enfrentaron retos: equilibrar peso para movilidad, usar materiales ligeros y flexibles (silicona en azulejos en vez de lechada). Las curvas del vehículo requerían plantillas de cartón para ajustes precisos antes de cortes finales.
Con el proyecto listo, Deanna y James recorren el país disfrutando de una tiny house móvil llena de comodidades.