Marie Kondo quiere dejar las cosas claras. La experta en organización de 34 años es conocida por su método para eliminar el desorden del hogar y promover un estilo de vida ordenado, con todo en su lugar. Sin embargo, admite que la casa de Los Ángeles que comparte con su esposo, Takumi Kawahara, y sus dos hijas (de 3 y 4 años) no siempre está impecable.
"Para ser honesta, mi situación ha cambiado desde que era soltera", confiesa Marie, hablando a través de un intérprete en el Hotel Palihouse de West Hollywood. "He dejado de pretender mantener un hogar perfecto todo el tiempo".

Esta revelación puede sorprender —y aliviar— a los millones de lectores de su libro La magia del orden ($12, Amazon) o espectadores de su serie de Netflix Tidying Up with Marie Kondo. Gestionar un negocio en expansión y una familia creciente le ha enseñado que la perfección no siempre es realista. "Estar presionado por el tiempo es algo común para todos", explica. "Hay que aceptar que no siempre disponemos de mucho tiempo y que está bien así".
Obsesionada con el orden desde niña, Marie comenzó como consultora en Japón, ayudando a clientes a organizar sus hogares. Su método no se limita a desechar objetos: incluye un componente espiritual, influido por su experiencia en un santuario sintoísta. Se arrodilla para saludar la casa, pide a los clientes que toquen cada posesión y la conserven si "despierta alegría", o la agradezcan y despidan si ya no sirve. El objetivo: crear espacio físico y mental para la vida deseada. "La sociedad está agotada por el exceso de posesiones", afirma.
Este enfoque, que une organización del hogar y crecimiento personal, la convirtió en autora bestseller en Japón en 2011 y en EE.UU. en 2014. Junto a su esposo (también su socio), se mudó a California hace tres años para expandir KonMari Media Inc. Su serie de Netflix debutó a principios de año (en negociaciones para una segunda temporada). En cada episodio, guía con empatía y firmeza a familias o individuos en su proceso de ordenación, con historias emotivas como viudas enfrentando armarios o familias reduciendo pertenencias en mudanzas. Incluye armarios perfectos, cajones organizados y lágrimas de liberación.

El éxito la ha convertido en verbo ("kondoar el garaje") y celebridad, algo que la introvertida Marie no termina de asimilar. "Cuando abro mi bolso en público y está desordenado, me da vergüenza", ríe. Ha enfrentado críticas, como el rumor de limitar los libros a 30. Lo desmiente: "Es un malentendido total. No se trata de cantidades fijas, sino de encontrar lo que funciona para ti".
Con la madurez, ha adaptado su método. Aún recomienda una sesión intensiva (ropa, libros, documentos, variados, sentimentales), pero para ocupados, sugiere purgas graduales: "calcetines un día, camisas al siguiente. Pequeños pasos cuando haya tiempo".
Sus ambiciones van más allá: escribe libros para niños y oficinas, licencia consultores KonMari globales y explora productos como contenedores. "Estamos definiendo nuestra marca de estilo de vida".
Su mayor legado: elegir la alegría en lo cotidiano. "Ordenar no es el fin, sino un medio introspectivo para controlar tu vida y seleccionar la alegría diaria".