Una maceta con un orificio de entrada de 1-1/4 pulgadas (aprox. 3,2 cm) proporciona un refugio ideal para aves pequeñas como carboneros, trepadores, herrerillos y reyezuelos. Colócala lejos de zonas de mucho tránsito en el jardín, cerca de árboles y arbustos que ofrezcan protección. Esto garantiza privacidad para la nidificación, eclosión y crianza. Sitúa la pajarera a resguardo del sol vespertino en verano y del viento invernal. Limpia el nido viejo cada otoño, una vez finalizada la temporada de cría.
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Materiales necesarios
Paso 1: Perforar el agujero de montaje
Reúne los materiales. Perfora un agujero en la valla, pared u otra superficie para fijar la pajarera.
Paso 2: Fijar la maceta
Coloca una arandela en el perno, introdúcelo por el agujero de drenaje de la maceta y fíjalo a la superficie. Añade otra arandela en el extremo del perno, enrosca la tuerca y apriétala para asegurar la maceta firmemente.
Paso 3: Crear la entrada
Perfora un orificio de 1-1/4 pulgadas de diámetro en la placa de madera, a unos 1-1/2 pulgadas (aprox. 3,8 cm) del borde inferior. Lija los bordes para suavizarlos. Pinta solo el exterior de la placa para mayor resistencia al clima. Deja secar y presiona la placa en la maceta hasta que encaje perfectamente. No añadas perchas, ya que podrían facilitar el acceso a depredadores.