En serio, hacer amigos nunca ha sido fácil, ni siquiera antes de que la vida adulta complicara las cosas. Formar amistades en la adultez es especialmente desafiante. Durante la infancia y la universidad, los grupos de amigos surgen de forma natural por la proximidad y conveniencia. Pero al graduarte, mudarte, iniciar una relación seria, lanzarte a una carrera demandante o tener un hijo, mantener esas conexiones enriquecedoras se vuelve complicado, y hacer nuevos amigos, aún más.
Este es un problema universal. Para ofrecer esperanza y consejos prácticos, consultamos a Shasta Nelson, experta reconocida en amistades. Ha dedicado su carrera a explicar por qué las amistades son esenciales y cómo cultivar nuevas mientras nutres las existentes.
Es más difícil mantener amistades al envejecer: estamos más ocupados y ansiosos
"Mientras la escuela ofrecía tiempo no estructurado para las amistades, en los 20 y 30 años, el tiempo juntos debe programarse y compite con trabajos, romances e hijos", explica Nelson. "Además, con el aumento de la ansiedad colectiva, impacta nuestra vida social".
La ansiedad complica las nuevas amistades. "Más adultos jóvenes reportan soledad, miedo al rechazo e inseguridades que nos llevan a aislarnos y personalizar todo", dice. "Es una espiral: cuanto más solos nos sentimos, menos cálidos y confiados actuamos, alejando a los demás".
En transiciones vitales, prioriza amigos para mantener la positividad. "No todos deben vivir cerca o en la misma etapa; sé intencional con un par de amistades clave, adaptando rituales durante cambios", aconseja Nelson.
No es imposible hacer nuevos amigos de adulto
Mantén contacto con viejos amigos, pero no dejes de buscar nuevos. El reto es la consistencia. "Las relaciones necesitan positividad (disfrutarnos), vulnerabilidad (compartir) y consistencia (tiempo juntos). Primero, conecta para lograrlo", indica Nelson.
Únete a grupos sociales o maximiza entornos como el trabajo. Asume la iniciativa con las mismas personas para fomentar coherencia.
Amplía tu círculo a través de parejas o amigos de amigos
Para citas dobles, empieza con conocidos. "La forma más fácil es invitar a parejas de amigos a unirse", dice Nelson. Sé realista: no serán inseparables de inmediato. "Nos sentimos más apoyados cuando pareja y amigos interactúan saludablemente". Haz un inventario de seres queridos.
No dejes de exponerte a nuevas conexiones
"Aunque cueste, hacer amigos es como ejercitarse: una lesión pasada no impide seguir moviéndonos. Estamos cableados para conectar, así que practica", urge Nelson.
Ve a cada encuentro como un miembro de tu comunidad. "Retraernos parece seguro, pero nos hace menos felices y fuertes. Una red nos protege más que un muro alrededor del corazón", concluye.