Los bloques de cemento esperan su destino final en un sitio de construcción. La fabricación de hormigón genera grandes cantidades de dióxido de carbono (CO₂), pero la empresa CarbonCure está revolucionando esto al capturar e inyectar emisiones de CO₂ directamente en el hormigón.¿Cuál es el material artificial más abundante del mundo? No son memes virales ni tendencias gastronómicas, sino el hormigón que nos rodea. Compuesto por arena, grava, cemento y agua, es esencial en la civilización moderna, utilizado desde la Antigua Roma.
Según la Royal Society of Chemistry, el hormigón es "el material más utilizado en el mundo" y su producción equivale al 5-7% de las emisiones globales anuales de CO₂ antropogénico.
CarbonCure, firma canadiense fundada en 2007, ha desarrollado un sistema que captura CO₂ e lo inyecta durante la mezcla, convirtiéndolo en mineral y reduciendo la necesidad de cemento. "Lo mejor es que este mineral mejora la resistencia a la compresión del hormigón", explica Christie Gamble, directora de sustentabilidad de CarbonCure, a CNN. "Permite mantener la fortaleza usando menos cemento".
Este hormigón ya se aplica en proyectos reales, como un desarrollo mixto de 33.500 m² en Atlanta, Georgia, que evitará la emisión de 680.000 kg de CO₂.
El futuro es prometedor: Gamble prevé que esta tecnología de reutilización de CO₂ alcance un valor de un billón de dólares para 2030.