La microfibra es un material ideal para ropa deportiva: transpirable, resistente a arrugas y manchas, y fácil de lavar.
Imagina una excursión de mochilero de un mes. Querrás ropa ligera que ocupe poco espacio, sea cómoda, resista arrugas, se guarde rápido y se lave y seque fácilmente.
La ropa de microfibra cumple con estos requisitos para viajeros y amantes del deporte. Aunque se asocia con paños de limpieza, cada vez se usa más en prendas versátiles, cómodas y fáciles de cuidar.
Su ligereza la hace perfecta para capas. Los espacios entre fibras la vuelven transpirable, resistente a arrugas y manchas, y fácil de lavar. Aleja el sudor y se siente como algodón liviano.
¿Qué es la microfibra? Cualquier fibra con hebras menores a un denier (medida de finura). Las de poliéster tienen diámetros de 10 micrones o menos, ¡la mitad del de la seda! Mayoritariamente sintéticas (poliéster y nailon), fue desarrollada por el Dr. Miyoshi Okamoto en Japón en los 70. En EE.UU., producción desde 1989. Inicialmente para limpieza, ahora popular en ropa.
Cómoda y práctica, dura hasta 500 lavados si se cuida bien. Sigue leyendo para consejos expertos de lavado.
Consejos para lavar ropa de microfibra
Revisa la etiqueta: algunos tipos (como poliéster-nailon bicomponente) se lavan a máquina; otros, a mano.
A máquina: agua tibia, detergente suave (sigue dosis de la etiqueta). Lava solo con microfibra; evita toallas o algodón que sueltan pelusa.
A mano (si dudas): agua tibia, detergente suave, cepillo suave para manchas. Nunca uses suavizante, detergentes con suavizante, toallitas secadora o lejía cloro. Obstruyen las fibras.
Seca al aire para mayor durabilidad (se seca rápido). Si usas secadora: baja temperatura, solo con microfibra. Evita pelusa. No plancha (mantiene forma), o usa fría sin presión.