Los armadillos son mamíferos nocturnos con un caparazón óseo altamente adaptable a diversos entornos. Dotados de garras afiladas, son expertos excavadores que crean madrigueras en busca de refugio y alimento. Aunque pueden dañar huertos consumiendo vegetales, su dieta principal son gusanos y larvas. Su tenaz excavación socava cimientos de concreto, líneas de agua, alcantarillado e incluso cables telefónicos. Las madrigueras bajo viviendas pueden causar grietas en paredes y cimientos [fuente: United Wildlife]. Si detectas un armadillo en tu jardín, actúa de inmediato. Aquí te detallamos métodos probados.
- Prevención: La mejor estrategia es impedir su acceso. Instala una cerca de al menos 46 cm (18 pulgadas) enterrada en el suelo, con la parte superior inclinada a 45 grados para evitar saltos [fuente: Animal Control].
- Disuasivos: Para repelerlos, usa olores que detestan como amoníaco, vinagre o naftalina. Aplicaciones regulares mantendrán tu jardín libre de armadillos [fuente: MSU].
- Captura: Coloca trampas resistentes cerca de madrigueras. Usa cebos como frutas maduras o lombrices para mayor efectividad, pero prioriza trampas fuertes para evitar escapes. Libera los armadillos en áreas remotas [fuente: Jackson, Mizell].