Texturizar un techo es una técnica experta para realzar la decoración de cualquier habitación. Patrones sencillos como el 'alisado salteado' solo requieren pasar una llana sobre el compuesto semi-rígido (Fuente: Donovan). Sigue estos pasos probados para obtener un techo texturizado impecable y duradero.
- Repara el yeso del techo, eliminando grietas, agujeros y cualquier imperfección para una base lisa.
- Imprima el techo antes de aplicar la textura. El compuesto sobre una superficie sin imprimación se seca demasiado rápido, causando marcas de traslape entre secciones húmedas y secas.
- Elige el compuesto adecuado: multipropósito listo para usar, premezclado para texturas o en polvo para mezclar tú mismo. Ajusta con agua para la consistencia ideal.
- Decide si incorporas color al compuesto (solo posible en polvos). Mezcla el tinte en el agua para evitar pintar después.
- Mezcla el compuesto con el accesorio del taladro o un machacador. Deja reposar overnight, revuelve para eliminar grumos y añade agua si es necesario.
- Agrega arena para texturas rústicas como yeso antiguo. Usa malla 30 o 70 (o mezcla) según el grosor deseado.
- Prueba patrones en restos de yeso con herramientas variadas: rodillos, brochas, esponjas o cuchillos. Asegúrate de poder replicarlo consistentemente en el techo.
- Aplica el compuesto directamente en el techo, creando la textura sobre la marcha.
(Fuente: Marrón)
Registra las proporciones de mezcla para mantener la consistencia en todos los lotes.