Un techo suspendido es ideal para ocultar defectos, tuberías, cableado y conductos, siempre que se pueda sacrificar algo de altura. Los paneles estándar miden 2 x 2 pies o 2 x 4 pies; elige el más pequeño para espacios reducidos. Sigue estos pasos para una instalación exitosa:
Paso 1: Mide el techo y dibújalo a escala en papel cuadriculado, marcando ventanas, puertas y la dirección de las vigas. Marca las viguetas en el techo con lápiz o tiza, trazando líneas a lo largo del mismo.
Paso 2: Lleva el diagrama a la tienda para planificar con el proveedor. Calcula paneles completos en el centro y bordes uniformes: divide el espacio restante por dos para cada lado. Determina la cantidad de paneles, ángulos de pared (10 pies), guías principales (12 pies), tes secundarias (4 o 2 pies) y alambre de suspensión calibre 12.
Paso 3: Marca el nivel del nuevo techo, dejando al menos 4 pulgadas de espacio. Traza líneas de tiza niveladas en las paredes, asegurando coincidencia en esquinas. Clava soportes angulares cada 1,5-2 pies con clavos 6d, con la pata en L hacia dentro. Corta con tijeras de hojalata o sierra para metales.
Paso 4: Instala ojales para tornillos según el diagrama. Las guías principales (T) van perpendiculares a las vigas cada 4 pies, suspendidas por alambre de los ojales.
Paso 5: Corta alambre por ojal, extiéndelo hasta la cuerda tensada y fíjalo. Pasa alambre por cada ojal, gira y dobla a 90° en el punto de cruce con alicates.
Paso 6: Coloca guías principales: corta a medida, levanta un extremo al soporte de pared y alinea el otro con la cuerda. Pasa cables por orificios, dobla y asegura. Nivelar y ajustar alambres. Repite para todas.
Paso 7: Encaja tes transversales cada 2 pies en guías principales. Para paneles 2x2 pies, usa tes de 2 pies para dividir los de 2x4.
Paso 8: Inclina paneles para insertar en rejilla y baja. Mide y corta bordes con cuchillo multiusos. Para postes: mide, marca diámetro, corta centro a lo largo del corto, talla semicírculos y ajusta. Coloca secciones.