No deseches tus tijeras antiguas cuando se desafilen. Puedes afilarlas fácilmente en casa y restaurar su filo con métodos probados.
Existen técnicas específicas para diferentes tipos de tijeras, adaptadas a su forma y uso.
- Para tijeras domésticas comunes muy desafiladas, inicia con el lado grueso de una piedra de banco. Abre las tijeras y coloca el borde sobre la piedra. Desliza la hoja hacia ti desde un extremo al otro, manteniendo contacto constante. Repite varias veces y continúa con el lado fino o papel de lija.
- En tijeras de hojas curvas, sigue el mismo proceso, pero balancea la hoja para mantener el contacto uniforme con la piedra.
- Si las hojas son muy largas o la piedra es corta, afila por secciones.
- Para tijeras de podar, desármalas primero, ya que tienen cuatro superficies de corte. Colócalas en una superficie plana y afila todas con piedra gruesa, papel de lija o tela esmeril. Termina cuando queden uniformemente afiladas.
Recuerda: comienza con abrasivos gruesos y progresa a finos para lograr el filo deseado (fuente: Larson).
Si prefieres una opción simple, usa un afilador manual de tijeras. Inserta las hojas en las ranuras y deslízalas; ajusta automáticamente el ángulo (fuente: The Family Handyman).