Quitar un suelo de linóleo viejo no es tan sencillo como instalar uno nuevo. Una alternativa es colocar el nuevo directamente sobre el anterior, aunque esto elevará la altura del piso al menos ¼ de pulgada (6,35 mm) [fuente: Natural Handyman]. Si no es viable, prepárate para un trabajo laborioso.
Advertencia importante: El linóleo y su adhesivo pueden contener amianto, sobre todo en pisos antiguos reforzados con fibras. Si se fragmenta durante la remoción, libera fibras peligrosas para la salud al inhalarse [fuente: Minnesota].
Para confirmar, lleva una muestra a un laboratorio, pero asume que casas anteriores a 1980 tienen amianto en el adhesivo. ¡No lo retires tú mismo si hay amianto! Las normativas locales exigen contratar a profesionales con licencia [fuente: Natural Handyman].
Sigue estos pasos para retirar el linóleo de forma segura:
- Corta el linóleo en tiras de 15-30 cm de ancho con un cuchillo multiusos.
- Levanta cada tira con una espátula plana y estrecha; usa la herramienta para desprender si se resiste.
- Continúa hasta eliminar todo el linóleo superficial.
- Raspa el respaldo y adhesivo con un raspador rígido. Es la fase más ardua; hazlo por secciones.
- Para residuos resistentes, aplica un solvente químico según instrucciones, con buena ventilación [fuente: Natural Handyman].