Los desagües de fregaderos se obstruyen con frecuencia por restos de comida, grasa o pelos. Como experto en fontanería casera, te muestro métodos probados para desatascarlos usando un émbolo, una serpiente de fontanero o soluciones naturales, evitando productos químicos peligrosos.
Método 1: Desatascar con émbolo (ventosa)
- Llena parcialmente el fregadero con agua.
- Coloca el émbolo sobre el desagüe y muevelo vigorosamente hacia arriba y abajo varias veces.
- Retira rápidamente el émbolo para liberar la presión.
En fregaderos de doble cubeta, tapa el segundo desagüe con un trapo húmedo para concentrar la presión (fuente: Henkenius).
Si no funciona, procede a desarmar el sifón:
- Retira el sifón (trampa en forma de P) con una llave de tubo.
- Vacía el agua en un balde.
- Limpia obstrucciones en la trampa.
- Desconecta el brazo del sifón que va hacia la pared.
- Introduce una serpiente de fontanero hasta sentir resistencia.
- Extrae 45 cm de cable, aprieta el tornillo de bloqueo y gira en sentido horario mientras empujas.
- Si se atasca, gira en sentido antihorario tirando hacia atrás.
- Vuelve a montar todo y prueba con agua caliente. Repite con émbolo si es necesario.
Sin serpiente, usa una percha de alambre enderezada con cuidado.
Alternativas naturales: Evita limpiadores con lejía, que corroen tuberías y son peligrosos. Vierte bicarbonato de sodio seguido de vinagre o peróxido de hidrógeno; deja actuar 30 minutos y enjuaga. O usa jabón para platos con agua hirviendo antes y después (fuente: Cooper).
Si nada funciona, contacta a un plomero profesional.