Las teclas sucias, pegajosas y llenas de residuos pueden propagar gérmenes y dañar el funcionamiento del teclado. Descubre nuestros consejos prácticos y respaldados por estudios para mantenerlo limpio y libre de bacterias. Tu computadora pierde utilidad si no puedes ingresar datos con fluidez. Para la mayoría, el teclado y el ratón o trackpad son los dispositivos de entrada principales. Estas son las partes que usamos intensivamente, acumulando evidencia visible de nuestro uso con el tiempo.
Las computadoras, esenciales en nuestra rutina diaria, registran la suciedad, aceites y gérmenes de nuestras manos. Al igual que otras superficies que tocamos, el teclado y el ratón son focos de acumulación. Si compartes equipo o usas ordenadores públicos, como en bibliotecas, el riesgo se multiplica.
¿Cuán sucios pueden llegar a estar? En 2008, el microbiólogo británico James Francis analizó más de 30 teclados, un asiento de inodoro y su manija para el grupo de consumidores Which? en el Reino Unido. Cuatro teclados albergaban bacterias patógenas causantes de enfermedades; uno tenía cinco veces más gérmenes que el inodoro [fuente: ¿Cuál?].
Aunque el estudio se limitó a una oficina en Londres, no es un caso aislado. Otros análisis revelaron virus gripales estomacales en teclados y ratones compartidos por alumnos de primer grado [fuente: Childs]. ¡Es hora de revisar tu barra espaciadora!
Más allá de los riesgos sanitarios, migas, líquidos, pelos de mascotas y polvo se infiltran entre las teclas, causando atascos, teclas pegajosas o fallos electrónicos.
Este artículo detalla pasos simples y rutinas de limpieza para eliminar suciedad y reducir gérmenes de forma efectiva.