Un baño caliente es ideal para relajarte, pero con bombas de baño caseras lo conviertes en un verdadero tratamiento de spa. Esta receta probada es segura, económica y personalizable.
Ingredientes y materiales necesarios:
- Balanza de cocina y tamiz.
- Tazón grande para mezclar y guantes de látex o vinilo.
- Pulverizador con agua limpia y fría.
- Colorante alimentario o en polvo soluble en agua.
- Precaución: El ácido cítrico puede irritar cortes o arañazos.
- Protección para ojos y máscara antipolvo (los polvos finos irritan).
- 5-10 ml de aceite esencial a tu elección.
- Moldes para bombas de baño.
- 300 g de bicarbonato de sodio.
- 150 g de ácido cítrico.
Pasos a seguir:
- Mide el bicarbonato de sodio y el ácido cítrico en un tazón. Tamiza si es necesario y mézclalos bien.
- Añade el aceite esencial a la mezcla seca y combina uniformemente.
- Para bombas multicolor, divide la mezcla en recipientes aparte antes de añadir color.
- Incorpora el colorante. Elige tonos que armonicen con tu baño para un toque decorativo único en tus bombas de baño.
- Rocía agua poco a poco sobre la mezcla, amasándola para evitar efervescencia prematura. No excedas el agua: debe quedar grumosa, como arena húmeda para castillos.
- Rellena los moldes, comprime firmemente. Desmolda y deja secar 2-4 horas en un lugar cálido y seco.
Consejo de experto: Almacena en un lugar fresco y seco. Disfruta de burbujas efervescentes y aromas relajantes en tu próximo baño.