La porcelana es un material delicado que requiere cuidados especiales para evitar rayones, roturas o pérdida de brillo. Sigue esta guía paso a paso para limpiar tu vajilla de porcelana de forma segura y efectiva, manteniéndola impecable por más tiempo.
Pasos a seguir:
Si tu vajilla es fina o antigua, opta por lavarla a mano para minimizar riesgos de daño.
Si hay restos de comida pegados, déjalos en remojo con una mezcla de agua tibia y detergente suave hasta que se ablanden.
Frota suavemente con una esponja no abrasiva. Evita presionar con fuerza para no romper piezas delicadas.
Escurre bien el agua y seca boca abajo sobre una toalla limpia para prevenir resbalones y roturas.
Si usas lavavajillas, selecciona un programa de baja temperatura y distribuye platos, vasos y utensilios sin que se toquen.
Emplea una cantidad mínima de detergente para evitar que la porcelana adquiera un tono mate.
Al finalizar, abre la puerta para ventilar y deja secar al aire. Para guardar, separa las piezas con papel de seda y evita rayones.