Eventualmente, llegará el momento en que tus suculentas necesiten un nuevo hogar. Pero, ¿por qué requieren un trasplante?
Existen varias razones para cambiar la maceta de tu planta, y la mayoría son fáciles de identificar. El trasplante ofrece la oportunidad de renovar el sustrato, nutrir mejor la planta, propagar hijuelos y proporcionar una maceta más grande o resistente.
¿Estás listo para darle a tus suculentas un nuevo espacio que impulse su crecimiento? ¡Aprende cómo trasplantarlas para que sigan prosperando!
Materiales necesarios

Antes de sacar tu suculenta de su maceta actual, prepara todo lo necesario para un trasplante exitoso.
- Maceta nueva (más grande o de material más resistente)
- Mezcla de sustrato para macetas
- Regadera
- Guantes de jardinería (opcionales para quienes prefieren trabajar directamente)
Paso 1: Determina si tu suculenta necesita trasplante

Trasplantar una suculenta maximiza su potencial al renovar el suelo y promover su longevidad. Sin embargo, es clave saber cuándo hacerlo.
Verifica si las raíces emergen por la superficie del sustrato o por los orificios de drenaje. Si es así, necesita una maceta mayor. Otros signos incluyen estancamiento en el crecimiento, hojas amarillentas o aparición de hijuelos.
El mejor momento es primavera o inicio del verano, cuando la planta está en fase de crecimiento activo para adaptarse rápidamente.
Consejo experto: Antes de trasplantar, revisa el riego. El exceso de agua causa amarillamiento y caída de hojas. Reduce la frecuencia para descartar este problema.
Paso 2: Elige la maceta nueva ideal

Selecciona una maceta con buen drenaje que se adapte a tu estilo, ya sea pintoresca o minimalista.
Opta por una un tamaño mayor que la actual para dar espacio a las raíces, pero no excesivamente grande para evitar encharcamiento y pudrición radicular.
Paso 3: Prepara la maceta con sustrato nuevo

Nueva maceta, nuevo sustrato. Usa una mezcla drenante y nutritiva para prevenir pudrición radicular.
Ideal: sustrato para macetas con perlita, puzolana o arena, rico en fósforo y nitrógeno. Compra mezclas específicas para suculentas o prepara la tuya: 2 partes de sustrato para macetas, 1 parte de arena y 1 parte de perlita o puzolana.
Llena la maceta dejando espacio para el cepellón. No compactes el sustrato; déjalo suelto para mejor drenaje y crecimiento.
Paso 4: Extrae la suculenta de su maceta actual

¡Es hora de la mudanza!
Inclina la maceta boca abajo, sujetando la base de la planta. Si resiste, presiona los lados o empuja suavemente por los orificios de drenaje.
Para suculentas colgantes como burro's tail o string of pearls, gira con torsión suave en lugar de voltear para evitar daños.
Paso 5: Limpia raíces y propaga hijuelos

Sacude suavemente las raíces para eliminar sustrato viejo seco, pero conserva algo para facilitar la transición.
Si hay hijuelos, sepáralos dividiendo raíces o cortando con tijeras esterilizadas. Actúa con cuidado para no dañar la planta madre.
Paso 6: Coloca la suculenta en su nuevo hogar

Posiciona la planta en la maceta, rellena con sustrato hasta cubrir raíces, dejando 1-2 cm libres en la parte superior.
¡Listo! Tu suculenta está trasplantada.
¡Empieza a trasplantar ya!
Con sustrato fresco y maceta adecuada, el proceso es sencillo. Disfruta del rejuvenecimiento de tus suculentas.
¿Quieres más tips para su crecimiento anual? ¡Descubre cómo revivirlas!
¡Feliz jardinería!