Ilumina tu jardín con un toque rústico y creativo: convierte una vieja lámpara en una maceta colgante repleta de plantas anuales de floración prolongada y follaje exuberante. Busca en tu sótano, garaje, mercadillos o ventas de garaje bases de lámparas con líneas elegantes, formas originales y buena altura. No importa si están oxidadas o sin cableado eléctrico; no lo necesitarás. Usa una cesta colgante como recipiente, aplica imprimación y dos capas de pintura para un acabado profesional.
Una vez lista la estructura, cubre la cesta con musgo esfagno o fibra de coco, rellénala con sustrato para macetas y planta. Para macetas altas, clava una estaca firme en el suelo y coloca la base hueca sobre ella. Adapta estos pasos sencillos a tu lámpara específica.
Materiales necesarios:
Paso 1
Gira o corta los clips y cadenas de la cesta. Consejo: Cualquier recipiente con agujeros de drenaje sirve; si no los tiene, taladra varios en la base.
Paso 2
Usa alicates para cortar el cable de la lámpara y cualquier cableado visible. Retira el casquillo, bombilla y pantalla.
Paso 3
Frota pintura suelta o óxido con lana de acero o una almohadilla abrasiva. Esto elimina capas resbaladizas para mejor adherencia de la pintura.
Paso 4
Aplica imprimación para metal, plástico o universal según el material, deja secar. Rocía con el color elegido, seca y aplica una segunda capa.
Paso 5
Fija la cesta a la parte superior con alambre de cobre y alicates. Si no hay orificios, taladra cuatro equidistantes alrededor del borde superior.