Empieza tu huerto de cocina propagando esquejes de tus plantas favoritas de interior y exterior en agua. Usa tijeras de podar o un cuchillo afilado para cortar un tallo de 7-10 cm, elimina las hojas inferiores y colócalo en un recipiente pequeño con agua. Elige vasos coloridos y colócalos en el alféizar de una ventana para un toque decorativo.
Este método simple funciona con muchas plantas, aunque no todas. Cambia el agua semanalmente para evitar que se vuelva turbia y se formen bacterias dañinas. Durante el invierno, disfruta de los esquejes en agua y, en verano, trasplántalos a macetas para llevarlos al exterior.
Consejos clave para el trasplante
La mayoría de las plantas necesitan suelo para desarrollarse a largo plazo. Las raíces formadas en agua son más delgadas y frágiles que las de tierra. Al trasplantar a una mezcla para macetas, mantén la tierra húmeda durante al menos una semana para proteger las raíces y fomentar nuevas. Para esquejes enraizados en tierra, riega una vez al trasplantar y espera a que la tierra esté casi seca antes de volver a regar.
Jardín de hierbas
Elige el contenedor adecuado
Una maceta demasiado pequeña limita el crecimiento; una demasiado grande no cabe en el alféizar. Opta por una de unos 10 cm de profundidad y el ancho que permita tu espacio. Las macetas de terracota pintadas con pizarra o con etiquetas son ideales. Asegúrate de que tengan drenaje y un platillo para el exceso de agua, esencial para evitar pudrición de raíces. Evita vidriados que retengan humedad excesiva.
Agrega las hierbas
Las hierbas son fáciles de propagar: corta una rama de una planta exterior e introdúcela en tierra para macetas, siembra semillas (paciencia requerida) o compra plántulas.
Consejo experto: ¡Un kit de jardín de hierbas para interiores facilita el inicio!
Aporta luz solar
Coloca tu jardín en un alféizar orientado al sur con al menos 6 horas de sol diario. Usa mezcla para macetas sin suelo y fertiliza cada dos meses.
Huerto de verduras
Las verduras necesitan al menos 6 horas de sol al día
Elige ventanas soleadas o luces artificiales crecientes.
Crea composiciones atractivas
Combina lechugas verdes y rojas, o rodea un tomate enano con lechuga y rábanos en un mismo contenedor.
Fertiliza cada dos semanas
Mantén la tierra uniformemente húmeda, especialmente durante floración y fructificación. Ayuda a la polinización rozando suavemente las flores con la mano.
Verduras ideales para interior: lechuga, tomate enano, rábanos y más.
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