Existen numerosos tipos de sustratos disponibles para diseñar tu jardín. El espacio reservado para el cultivo es un factor clave al elegir el adecuado. Si cuentas con una superficie limitada de tierra, la hidroponía resulta una opción perfecta y eficiente.
Lo distintivo de la hidroponía es que cultiva plantas utilizando únicamente agua, sin necesidad de suelo. Este método entrega los nutrientes directamente a las raíces, superando la eficiencia del cultivo tradicional que primero nutre el suelo. Además, minimiza problemas con plagas, permitiendo que las plantas crezcan más sanas y vigorosas [Fuente: Maccini].
Actualmente, hay diversos sistemas hidropónicos disponibles. La mayoría emplea un medio inerte, como grava, arena o espuma rígida, para sostener las raíces durante el crecimiento. La elección del medio depende de las necesidades específicas de las plantas. Aunque parezca avanzada, la hidroponía es una tecnología sencilla: desde kits caseros hasta instalaciones industriales para producción comercial. Se adapta a interiores y exteriores, y permite cultivar casi cualquier fruta, verdura o planta con la combinación adecuada de nutrientes y soporte.