La gipsófila más popular es el aliento de bebé (G. paniculata), con sus tallos finos, ramificados y racimos de diminutas flores. Aunque luce espectacular en la parte trasera de un jardín de rocas o frente a una gran piedra, la variedad rastrera es la elección perfecta para estos espacios. La más conocida es G. repens.
Descripción de la gipsófila rastrera: Planta perenne de porte bajo y rastrero, con hojas estrechas verde grisáceas que no superan los 25 cm de altura (generalmente menos). Se cubre de delicadas flores blancas a rosadas pálidas desde principios hasta mediados del verano. Nivel de cuidado: Fácil.
Cultivo de la gipsófila rastrera: Su nombre significa "amante del yeso", ya que prospera en suelos alcalinos en la naturaleza. Aunque no es estricta, evita suelos ácidos. Prefiere sol pleno y buena drenaje.
Propagación: Por esquejes o semillas.
Usos: Excelente para rocallas y como cubierta vegetal fina y adaptable.
Variedades relacionadas: G. repens 'Rosea', con flores rosadas, es más atractiva y vigorosa. 'Rosy Veil' (posible híbrido con G. paniculata) alcanza 45 cm y ofrece flores dobles rosadas a blancas.
Nombre científico: Gypsophila repens.
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