Refrescarte en los días de calor intenso del verano es clave para disfrutar del buen tiempo. Si no dispones de piscina o vives lejos de la playa, una ducha en el jardín es la solución perfecta. En esta guía experta te mostramos cómo instalar una ducha para el jardín de forma sencilla, económica y segura. Solo necesitas una ducha exterior y algo de tiempo.
Pasos a seguir:
- Elige el modelo adecuado. En ferreterías, tiendas de bricolaje o grandes superficies encontrarás diversas opciones: con pie, de pared o portátiles. Selecciona la que mejor se adapte a tu jardín o terraza. A continuación, detallamos la instalación de un modelo de pared con postes.
- Prepara la toma de agua. Ubica la ducha cerca de la manguera para conectar fácilmente. Usa una junta de estanqueidad para evitar filtraciones entre la manguera y la ducha.
- Coloca la junta (disponible en cualquier ferretería) y une los mástiles: el de la manguera con el de la ducha. Así, el agua fluirá al abrir el grifo.
- Instala la base. Clava el poste largo en el suelo o en una maceta. Coloca una rejilla antideslizante de madera, plástico o césped artificial para prevenir resbalones.
- Fíjala a la pared. Para mayor estabilidad, especialmente con viento, usa soportes. Mide el grosor del tubo y adquiere los adecuados en ferretería.
- Marca una línea vertical en la pared. Taladra dos agujeros con un taladro en modo percusión.
- Introduce los tacos con un martillo e instala los soportes. Atorníllalos con el taladro (sin percusión) para mayor rapidez y precisión.
- Encaja la ducha en los soportes y conecta a la manguera. Prueba el funcionamiento para verificar que la instalación sea correcta.
- Al final del verano, desmonta y guarda la ducha fácilmente. Los soportes quedan listos para la próxima temporada, prolongando su vida útil. ¡Disfruta refrescándote!