Una tierra fértil es fundamental en jardines y huertos para cultivar plantas sanas y de rápido crecimiento, gracias a unos nutrientes óptimos. Optar por abonos orgánicos sin químicos mejora la calidad del suelo. En esta guía experta de unComo.com, te explicamos cómo hacer abono natural reciclando residuos orgánicos domésticos como hojas, restos de frutas, verduras, café, cáscaras de huevo o estiércol. Descubre este método casero, económico y ecológico.
Pasos a seguir:
1. Reúne los residuos orgánicos de tu basura. Incluye cáscaras, frutas, verduras y desechos del jardín como hierbas, plantas u hojas. Evita restos de carne, aceites, lácteos, plantas enfermas o sustancias químicas como pesticidas y herbicidas.
2. Elige un lugar en el jardín y cava un agujero en el suelo de unos 50 cm de profundidad y diámetro. Alternativa: usa un recipiente sin tapa con agujeros en la base.
3. Introduce los materiales orgánicos en el pozo y cúbrelos con tierra. Añade un poco de tierra cada día.
4. Cubre la superficie con tela, chapa o malla metálica para evitar el exceso de agua de lluvia y encharcamientos.
5. Airea el montón de residuos una vez por semana con un rastrillo, moviendo los de afuera hacia adentro para evitar compactación.
6. Verifica la descomposición: el abono debe mantener una humedad adecuada, similar a una esponja húmeda.
7. En verano, estará listo en 2-3 meses; en invierno, en 5 meses. Reconoce el abono listo por su color marrón oscuro y olor a tierra húmeda, sin restos identificables.
8. Incorpora el abono a tus plantas para un crecimiento más sano y vigoroso.
9. Sigue estos pasos sencillos para crear abono natural casero de forma fácil y efectiva.