Los narcisos y junquillos son de las primeras flores en brotar en el jardín durante los días frescos de primavera. Con tallos largos y hermosas flores amarillas, a menudo resulta complicado distinguirlos. Si quieres aprender a identificar narcisos y junquillos con precisión, sigue estos pasos basados en características clave.
Pasos para diferenciarlos:
1. Examina la trompeta o copa de la flor. En un narciso, la trompeta suele ser de un color diferente a los pétalos, pudiendo mostrar dos tonos. Varía desde blanco, amarillo claro, amarillo intenso hasta naranja vibrante en la corona. Los junquillos presentan flores en tonos crema, amarillo claro o mantequilla, con coronas naranjas.
2. Huele las flores. Los junquillos emiten un aroma intenso y característico, lo que muchos expertos consideran el mejor indicio para diferenciarlos de los narcisos.
3. Observa la altura de la planta. Los junquillos alcanzan hasta 16 centímetros, con flores del tamaño de una moneda. Su copa es pequeña, generalmente una cuarta parte de la longitud de los pétalos.
4. Analiza los tallos. Los narcisos tienen tallos largos y delgados. En cambio, los junquillos presentan tallos redondeados, con punta afilada, una ranura en la cara superior y un color verde grasiento (a veces descrito como negruzco). Emergen de la bulbosa en otoño suave y, al florecer en primavera, las puntas de las hojas muestran daños del invierno.
5. Cuenta las flores por tallo. Este es el rasgo principal para la identificación de narcisos y junquillos. Un narciso tiene una sola flor por tallo. El junquillo, en similitud pero distinto, porta múltiples flores: dos o un racimo por tallo.