Las alfombras son piezas decorativas esenciales que realzan salones y otras estancias del hogar. Mantenerlas en óptimas condiciones requiere cuidados específicos. Si planeas guardarlas durante el verano para evitar desgaste, sigue esta guía paso a paso de expertos en cuidado del hogar. Almacenarlas correctamente previene humedades, ácaros y polvo, prolongando su vida útil y belleza.
Pasos a seguir:
1. Antes de guardar la alfombra, límpiala a fondo. Usa un aspirador para eliminar polvo y suciedad de ambos lados: superior e inferior. Consulta nuestra guía sobre cómo limpiar alfombras en casa para resultados profesionales.
2. Coloca una sábana vieja sobre el suelo limpio. Extiende la alfombra encima, centrándola y dejando al menos 60 cm de sábana libre alrededor para envolverla completamente. Usa varias sábanas si es necesario.
3. Enrolla la alfombra junto con la sábana, formando un cilindro compacto que ocupe menos espacio. Dobla la sábana sobrante sobre el rollo para protegerlo.
4. Ata el rollo firmemente con cuerda o cinta resistente en el centro y los extremos. Realiza más ataduras en alfombras largas para evitar que se desenrolle.
5. Introduce el rollo en una bolsa grande de plástico o tela transpirable. Esto la aislará de la humedad y el polvo. Encuentra bolsas adecuadas en tiendas de suministros para mudanzas.
6. Almacena en un estante o armario amplio en un lugar seco y ventilado, lejos de humedad o cambios bruscos de temperatura.