La ortiga (Urtica dioica) es una planta con múltiples beneficios para la agricultura ecológica, gracias a su alto contenido en nitrógeno, ideal como abono natural, y sus propiedades antibacterianas e insecticidas. Al usar un insecticida casero de ortigas en tu huerto, combates plagas de forma natural, enriqueces el suelo y evitas químicos dañinos para el medio ambiente y las plantas. En esta guía experta, te explicamos cómo hacer insecticida con ortigas paso a paso para maximizar sus ventajas.
Pasos a seguir:
1. Ingredientes básicos
La preparación es sencilla y requiere solo dos ingredientes para la base del pesticida con ortigas:
- 1 litro de agua.
- 20 g de ortiga seca o 100 g de ortiga fresca (no en flor).
Usa ortiga seca para obtener una mayor cantidad de concentrado, que luego diluirás en varios litros.
2. Preparación de la base
Recoge ortigas cortando desde la base del tallo. Usa guantes para evitar irritaciones. Trocea la planta con un palo y macérala en 1 litro de agua. Remueve diariamente durante 2 semanas en invierno o 10 días en verano para una fermentación óptima con oxígeno.
Cubre el recipiente para evitar insectos. Está listo cuando deje de hacer burbujas. Cuela y guarda en un frasco hermético. Esta es la base de tu insecticida.
3. Dilución según el uso
Respeta las proporciones para máxima eficacia:
- Preventivo antipagas: 0,5 L de base en 10 L de agua.
- Curativo antipagas: 2 L de base en 10 L de agua.
- Abono natural: 1 L de base en 20 L de agua (o 1 L en 10 L para riego).
4. Aplicación en el huerto
Aplica a primera hora de la mañana rociando todas las hojas. Como preventivo, cada mes. Para plagas activas, cada 20 días en hojas afectadas. Como abono, viértelo en el suelo.
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