Grant K. Gibson enfrentó dos retos clave al remodelar su histórico condominio eduardiano, que comparte con su socio Marc: modernizarlo sin sacrificar espacio. «Quería actualizar el lugar para que se sintiera contemporáneo, pero cada decisión de diseño debía pasar la prueba del espacio reducido», explica. «Cuando los metros cuadrados son limitados, recurres a todos los trucos para que las habitaciones parezcan más amplias».
Empezó pintando todo —incluidas carpinterías y molduras— en Super White de Benjamin Moore, un blanco puro. «Adoraba las molduras originales, pero las hice desaparecer para evitar que definieran y achicaran los espacios». Creó una paleta unificada de negro, azul marino y gris pizarra para muebles, textiles y lámparas. Ancló cada habitación con una pieza protagonista, como una cama king tapizada en el dormitorio. En la sala, un sofá de 2,4 metros y dos mesas de centro aportan peso visual y flexibilidad, ideal para zonas pequeñas.
1. Optimiza el espacio con continuidad
La renovación de Grant amplió visualmente la casa respetando su arquitectura original: gabinetes Shaker, baldosas de metro blancas, pisos hexagonales negros y herrajes de latón envejecido. Esta repetición genera flujo natural. En la cocina, extendió los gabinetes blancos hasta el techo para simular altura, eliminó perillas para reducir desorden y usó estantes abiertos junto a la ventana. «El diseño debe adaptarse al estilo de vida», afirma Grant. «En espacios pequeños, simplifica todo por continuidad y calma visual».
2. Aprovecha el almacenamiento visible
Sin despensa tradicional, Grant guarda alimentos en gabinetes altos y expone platos bonitos en estanterías sobre el fregadero. «Pensé en abrir la cocina al salón derribando una pared, pero noto un regreso a diseños cerrados. Nadie quiere ver platos sucios desde el sofá». Su cocina es práctica y elegante: sillas de cuero estilo Luis XVI y mesa de cristal fácil de limpiar.
3. Crea ilusiones de espacios abiertos
Grant engaña al ojo para expandir visualmente las estancias. En la sala, una gran foto del océano (hecha con iPhone) y espejos en la puerta interior simulan ventanas y profundidad. Así, este rincón reducido parece mucho más grande.
4. Elige un color de acento impactante
Grant da un foco visual por habitación: «Si todo es monocromático, el ojo no tiene dónde posarse. Los negros captan la atención». En el baño, colocó el tocador en un rincón y sustituyó la bañera con patas por una ducha de panel fijo de acero, evitando puertas de vidrio que restan amplitud.
5. Decora con piezas significativas
Grant recomienda objetos con historia y calidad: «Un arte de viaje o un tejido para cojín». Sobre la cómoda del dormitorio, una puerta de bolsillo negra resalta arte, colonias y recuerdos. Su libro The Curated Home: A Fresh Take on Tradition ofrece guías habitación por habitación para decorar con sentido.