Tranquilo, solo son depósitos de calcio, nada más grave. La taza del inodoro es una de las mayores conquistas de la modernidad. Nos ha librado de letrinas precarias y orinales incómodos. La fontanería interior rivaliza incluso con la electricidad en importancia. Sin embargo, los depósitos de calcio pueden empañar su aspecto impecable. Afortunadamente, con unos pocos productos y esfuerzo, se eliminan fácilmente.
Antes de limpiar, entiende el problema: los depósitos de calcio son acumulaciones de minerales del agua dura, como calcio y magnesio, que se adhieren al esmalte del inodoro. El agua estancada en el tazón favorece su formación, creando anillos antiestéticos en tonos marrón, naranja o rosado.
Este problema es común en zonas con agua dura o de pozo. En EE.UU., el 85% del agua es dura, y en muchas regiones del mundo ocurre lo mismo. No solo afecta al inodoro: también aparece en grifos, duchas y mamparas.
Para prevenirlos, considera un ablandador de agua, aunque es costoso. La opción más práctica es actuar al ver las primeras manchas, como con el sarro dental: cuanto antes, menos esfuerzo.
Si ya están formados, no te preocupes. En la siguiente página encontrarás métodos probados para eliminarlos rápida y fácilmente.