Si puedes insertar la uña en un rayón del vidrio, es probable que sea demasiado profundo para repararlo (fuente: Ultimate Handyman). No obstante, para rayones superficiales, puedes minimizarlos o eliminarlos con este método probado y seguro.
Materiales necesarios:
- Óxido de cerio (colorete de joyero, disponible en joyerías o tiendas de manualidades) o pasta de dientes blanqueadora (no gel).
- Almohadilla eléctrica con accesorio para pulir (idealmente de lana de cordero).
- 2 tazas (aprox. 500 ml) de agua tibia.
- ½ onza (14,8 ml) de amoníaco.
- Botella rociadora.
- Toalla de papel.
- Máscara antipolvo.
- Gafas de seguridad.
- Guantes de goma.
Instrucciones paso a paso:
- Coloca el vidrio sobre una superficie plana y estable.
- Aplica una pequeña cantidad de óxido de cerio o pasta de dientes en la almohadilla de la pulidora.
- Usa máscara, gafas y guantes. Pule el rayón a baja-media velocidad con la pulidora eléctrica, o manualmente con la almohadilla. Aplica presión ligera.
- Prepara la solución: llena la botella rociadora con 2 tazas (500 ml) de agua tibia y ½ onza (14,8 ml) de amoníaco.
- Rocía el área pulida y limpia con toalla de papel.
Consejos y precauciones importantes:
- Repite el proceso si es necesario, pero si no funciona, consulta a un profesional. Algunos rayones son irremediables.
- Trabaja siempre sobre superficie plana para evitar distorsiones o roturas. Si no es posible, llama a un experto (fuente: Ultimate Handyman).
- Evita papel de lija: deja manchas opacas peores que el rayón.
- Este método puede dejar un área brillante; ideal para superficies pequeñas como cristales de reloj (fuente: Cómo limpiar cosas).