Los ratones son pequeños pero causan grandes problemas: devoran alimentos, roen muebles, libros y electrodomésticos. Pueden colarse por aberturas de solo 6,35 mm (¼ de pulgada). Activos por la noche, dejan rastros en polvo esparcido en áreas sospechosas para confirmar su presencia [fuente: Nueva York]. Para atraparlos, coloca trampas en sus rutas habituales.
A continuación, una visión general de los tipos de trampas más efectivas y su uso correcto, basada en recomendaciones de expertos en control de plagas:
- Trampas de muelle (rápidas): Ubica la trampa en el camino del ratón, con cebo como mantequilla de maní, que les atrae especialmente [fuente: Maryland]. Al pisarla, un resorte activa una barra metálica que lo elimina al instante [fuente: Orkin].
- Cebos envenenados: Ideales para infestaciones grandes. Coloca veneno en alimentos atractivos, siguiendo instrucciones de seguridad [fuente: Maryland].
- Trampas de pegamento: Posiciónalas en zonas de paso. Su superficie adhesiva inmoviliza al ratón, que muere por inanición o deshidratación.
- Trampas de captura viva: Perfectas si prefieres no matar. El ratón entra y la puerta se cierra. Libéralo lejos de casa para evitar su regreso [fuente: Orkin].
Si la infestación persiste, contacta a un exterminador profesional certificado para una solución segura y duradera.