Con el tiempo, las sillas tapizadas, como las de comedor, pierden su aspecto original y se ven desgastadas y anticuadas. Sin embargo, no siempre hace falta reemplazarlas: tapizarlas de nuevo les devuelve la vida a un coste bajo. Puedes hacerlo tú mismo en casa de forma sencilla y asequible. En este artículo de unCOMO, expertos en bricolaje, te guiamos paso a paso en cómo tapizar sillas con resultados profesionales.
Necesitarás:
Pasos a seguir:
- Elige una tela resistente adecuada para soportar el uso diario y el relleno. Calcula la cantidad necesaria para cubrir todas las sillas sin quedarte corto.
- Retira el asiento de la silla: voltéala y usa un destornillador para quitar los tornillos que lo fijan a la estructura.
- Si está sujetado con chinchetas o clavos, haz palanca para extraerlos. Es probable que estén oxidados y no se puedan reutilizar.
- Si la tela no incluye relleno, mide la guata necesaria para cubrir todo el asiento.
- Corta la guata con un margen de varios centímetros para graparla fácilmente.
- Coloca la guata sobre el asiento y grapa primero las esquinas por la parte inferior para fijarla, luego completa con más grapas.
- Mide y corta la tela principal, dejando margen suficiente.
- Cubre con la tela, tensándola bien para evitar arrugas. Mantén la simetría, especialmente en estampados. Fíjala provisionalmente con alfileres y grapa con cuidado. Retira los alfileres al finalizar.
- Para un acabado profesional, cubre la parte inferior con una tela lisa sencilla (como una sábana). Dobla bien las esquinas para un resultado uniforme, grapa y recorta el exceso.
- Vuelve a fijar el asiento a la estructura. ¡Disfruta de tus sillas renovadas como nuevas!