Decorar un salón con poco presupuesto es posible sin necesidad de contratar a un diseñador de interiores. Con ideas sencillas y creativas, puedes renovar el espacio más concurrido de tu casa. A continuación, te presentamos una guía paso a paso con consejos probados para lograr un look fresco y acogedor sin gastar de más.
Pasos a seguir:
Compra telas alegres con estampados atrevidos o colores vibrantes para añadir un toque de color y alegría al salón.
Úsalas para confeccionar cortinas, cubrir un sofá viejo, tapizar una mesa o hacer fundas para cojines. También puedes colgar una manta colorida en el respaldo de un sillón.
Pinta una pared principal o el interior de estanterías de pladur con un color intenso que combine con las telas. Esto dará un nuevo look sin complicaciones.
Coloca lámparas en puntos estratégicos para crear la iluminación ideal en cada rincón del salón.
Fabrica tus propias lámparas usando una botella bonita, un jarrón o una escultura como base. Compra los accesorios eléctricos en tiendas especializadas en iluminación.
Usa espejos para agrandar visualmente un salón pequeño y añadir interés a paredes sosas.
Los espejos son más económicos que los cuadros, reflejan los colores del salón y aportan luz y amplitud.
Incorpora plantas, uno de los elementos decorativos más efectivos y asequibles, especialmente para el salón.
Elige una planta grande y frondosa para un rincón vacío; hay opciones para todos los presupuestos.
Coloca plantas pequeñas en mesas, estantes y superficies para dar vida y frescura al espacio.
Visita un vivero de confianza para asesoramiento sobre plantas adaptadas a la luz y temperatura de tu salón.
Decora con flores secas o centros artificiales en un jarrón grande para un toque vistoso en el salón o sala de estar.